
Uno de mis alumnos hace bullying a otras personas
Como profesor, hacer frente al bullying implica ayudar a todos los estudiantes involucrados en el caso. Descubre cómo actuar de manera proactiva y abordar la situación si se ha acusado a uno de tus estudiantes de hacer bullying.
Mantén un diálogo abierto y libre de prejuicios
Los niños que hacen bullying lo hacen por diferentes motivos. Para comprender mejor el motivo del estudiante, muéstrate disponible y escucha con empatía. Procura no interpretar de forma incorrecta sus palabras ni sacar conclusiones precipitadas.
Es probable que el estudiante tenga más confianza para abrirse en un entorno tranquilo y cómodo. Prepara la conversación para evitar que el estudiante se sienta juzgado. No utilices palabras duras ni acusatorias. Hazle saber que estás a su disposición y que quieres ayudarle a buscar una solución al problema.
Investiga el incidente
Indaga para averiguar cuál es la mejor forma de actuar. Averigua qué ha sucedido exactamente, cuánto tiempo lleva ocurriendo el caso de bullying y si ha pasado algo más desde que se denunció.
Interroga a las personas implicadas: primero, habla con la víctima de bullying, después, con los testigos que haya y, por último, con la persona o el grupo de personas acusados. Si un grupo de estudiantes está implicado en el caso de bullying, intenta evitar que hablen entre ellas mientras dure la investigación.
Aborda situaciones urgentes
Si hay motivos para creer que un estudiante se encuentra en peligro, denuncia el incidente de inmediato ante algún responsable del centro. Garantiza la seguridad del estudiante víctima de bullying, de la persona que ha cometido el acto y de los posibles testigos hasta que las autoridades se hagan cargo de la situación. Si tu alumno está muy afectado o tienes sospechas de que podría autolesionarse, no lo dejes solo y busca ayuda de inmediato.
Diseña un plan
Decide qué hacer a continuación en función de las conclusiones que has sacado. Aunque concluyas que no es necesario denunciar el incidente, ayuda al estudiante a determinar la mejor forma de disculparse. Si es necesario presentar una denuncia, haz cuanto sea preciso para garantizar la seguridad de todos los implicados. Cuando sea posible, pide ayuda a miembros del centro, como trabajadores sociales, psicólogos o la dirección.
Informa de las políticas del centro y recuerda al estudiante que ningún tipo de bullying es una conducta aceptable en ningún caso y que puede acarrear consecuencias. Involucra a los padres y madres conforme a lo establecido en la política del centro.
Haz un seguimiento
No dejes de ofrecer ayuda, pero tampoco asumas toda la responsabilidad. Deja que otros expertos o miembros del centro te sigan ayudando a gestionar el incidente.
Habla con tus alumnos unos días, una semana o incluso un mes después de haber denunciado la situación para comprobar cómo están, y hazles las siguientes preguntas:
Asegúrate de que el alumno cuente con una red de apoyo. Puede que también le ayude reunirse con el orientador del centro. También puede resultar útil tratar el problema con los padres del estudiante.
Averigua si la comunidad ofrece ayudas como, por ejemplo, programas extraescolares o eventos sobre salud conductual para jóvenes.
Comparte recursos o lecciones contra el bullying y fomenta las relaciones positivas. Plantéate enseñar a los alumnos competencias sociales, como el conocimiento personal, la autogestión y la conciencia social, así como competencias sobre la construcción de relaciones y la toma responsable de decisiones.